a. Tratamiento Caústico.- En esta etapa el ácido nafténico es atrapado químicamente en forma de naftenatos de sodio por uso de una solución de soda cáustica en el tratamiento del kerosene proveniente de la unidad de Destilación Primaria. La experiencia ha demostrado que se deben usar sodas de 3 – 5 °Be en esta etapa, por cuanto soluciones de altas concentraciones tienen la desventaja de promover la solubilidad del aceite en el naftenato de sodio con la consiguiente disminución de su calidad y altas pérdidas de aceite.
b. Regeneración del Ácido Nafténico a partir de Soda Gastada.- Esta segunda etapa consiste en acidificar la solución de soda gastada con ácido sulfúrico y colectar la parte superior (nafténico) después de la separación en dos fases. Antes de la acidificación se requiere remover el aceite arrastrado con la soda gastada para reducir su contenido en el nafténico recuperado. Durante la etapa de acidificación de la soda gastada en solución acuosa se requiere de agitación, la cual se realiza empleando aire. La concentración del ácido sulfúrico a usarse no es crítica, ya que aun con una concentración de 95%, los ácidos nafténicos no son afectados. Sin embargo, es muy importante emplear ácido sulfúrico limpio, por cuanto un ácido negro, introduce “carbón” en el proceso, el cual interfiere con una adecuada separación de las fases y por consiguiente con la purificación del nafténico. Es muy importante, adicionar suficiente cantidad de ácido sulfúrico para obtener un exceso y lograr una buena recuperación de nafténico. Este exceso se obtiene cuando el pH de la solución acuosa es menor o igual a 3.0. Después de separar la solución acuosa del ácido nafténico, este es lavado con agua salada para remover el ácido mineral y darle un color brillante. Finalmente, el ácido nafténico obtenido es secado mediante calentamiento con vapor (160 – 180 °F) hasta disminuir el contenido de agua hasta un valor menor o igual a 0.10%.

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